«Me toqué y tengo una pelota dura». «Esta zona quedó distinta a la otra». «Siento como una tabla debajo de la piel». Son, casi con las mismas palabras, las tres frases que más escuchamos en Antofagasta durante el segundo y el tercer mes de una recuperación.
Detrás de las tres suele estar la misma palabra: fibrosis. Vale la pena entender de qué se habla, qué tan frecuente es y —esto es lo que menos se cuenta— qué tan bien estudiado está lo que se ofrece para tratarla.
Qué es la fibrosis
De forma simple: es tejido de cicatrización que quedó más denso, más rígido y menos elástico que el tejido de alrededor. El cuerpo produce tejido nuevo para reparar la zona intervenida —después de una lipoescultura, una abdominoplastía o un aumento mamario— y ese tejido no siempre se organiza de la misma manera en todas las personas.
Ese proceso tiene plazos propios. La fase de remodelación, en la que el tejido se reorganiza, comienza alrededor de la tercera semana y puede extenderse hasta los doce meses (revisión de fisiología de la cicatrización). Es un plazo largo, y explica por qué sacar conclusiones al segundo mes casi siempre lleva a conclusiones equivocadas.
Cómo suele describirse
- Zonas duras al tacto, que pueden percibirse como bolitas, cordones o placas.
- Irregularidades o desniveles en el contorno.
- Sensación de tirantez que incomoda al estirarse o limita ciertos movimientos.
- Piel que se ve adherida o «pegada» en algunos sectores.
- Molestia o sensibilidad localizada al presionar.
Esta lista es orientativa y no sirve para autodiagnosticarte. Si notas algo que te preocupa, quien determina qué es y qué corresponde hacer es tu cirujano tratante; tu kinesióloga lo evalúa en la sesión.
¿Qué dice la evidencia?
Esta sección nos incomoda escribirla, porque cobramos por tratar esto. Aun así creemos que corresponde.
Que el fenómeno existe y no es raro: sí. Las irregularidades de contorno son la complicación más frecuente descrita tras liposucción. Un metaanálisis de 39 estudios con 29.368 pacientes las situó en 2,35% (metaanálisis), y otros autores describen rangos más amplios, de 1,7% a 14,9%, citados de forma narrativa y no medidos en un solo trabajo (revisión). Que el tejido quede endurecido o irregular en algunas zonas es un desenlace conocido y descrito, no una rareza ni un error.
Que el trabajo kinésico la resuelva: la evidencia es limitada. Aquí hay que ser precisas. No encontramos ningún ensayo aleatorizado que haya evaluado el drenaje linfático ni el ultrasonido para la fibrosis tras cirugía estética. El único estudio con foco directo incluyó 18 pacientes, no tuvo grupo control, aplicó ultrasonido terapéutico y drenaje linfático siempre juntos durante doce sesiones —así que no permite separar el efecto de cada técnica— y midió la fibrosis por palpación (estudio). Hubo mejoría en ambos grupos, pero sin comparador no hay manera de saber cuánto de esa mejoría corresponde al tratamiento y cuánto al paso del tiempo, que como vimos sigue remodelando el tejido durante meses.
Sobre la radiofrecuencia, conviene que sepas lo que dice la revisión más completa disponible: revisó 30 artículos de radiofrecuencia subdérmica en cirugía plástica, no encontró ningún estudio aleatorizado con grupo control, y observó que el 77% fue publicado por autores con un conflicto de interés conocido (revisión sistemática). Ese dato no dice que la técnica sea inútil; dice que la literatura disponible no permite todavía pronunciarse, y que hay que leerla con cuidado.
Lo que sí está establecido es que el drenaje linfático manual es seguro y bien tolerado: así lo concluyó una revisión Cochrane de 6 ensayos con 208 participantes, aunque en linfedema tras cáncer de mama y no en cirugía estética (revisión Cochrane).
Puesto en cuatro frases. Qué se sabe: que la fibrosis es un desenlace frecuente y descrito, y que las técnicas que usamos son seguras y bien toleradas. Qué no se sabe: si el trabajo kinésico cambia el curso de una fibrosis, porque no hay estudios con grupo control que lo hayan puesto a prueba. Cuánto dura el efecto: tampoco hay seguimientos largos publicados. Y lo cuarto: no tratar una fibrosis es una opción legítima, sobre todo si no te limita ni te molesta, y el tejido sigue remodelándose por su cuenta durante meses. Si te preocupa cómo va la tuya, la primera conversación es con tu cirujano tratante.
Lo que vemos en nuestro propio registro
En nuestro propio registro de 26 pacientes, entre abril y junio de 2026 realizamos 204 sesiones de post operatorio, con un promedio de 7,8 sesiones por paciente. El hallazgo que conviene retener: casi todo nuestro trabajo con fibrosis ocurre en cirugía corporal —contorno corporal sin especificar, lipoescultura y abdominoplastía concentran 181 de las 204 sesiones—, que es también donde se ha estudiado el fenómeno.

| Cirugía | Sesiones |
|---|---|
| Corporal sin especificar | 92 |
| Lipoescultura | 53 |
| Abdominoplastía | 36 |
| Endoláser | 12 |
| Septoplastía | 11 |
| Total | 204 |
Son 26 pacientes de un solo centro: es nuestro registro de actividad, no un estudio, y no permite concluir nada sobre eficacia. Lo mostramos porque describe qué hacemos.
Cómo se trabaja desde la kinesiología
En Alfara somos kinesiólogas: formación universitaria en el área de la salud, con anatomía, fisiología de la cicatrización, dosificación de agentes físicos y conocimiento de las contraindicaciones de cada técnica. No aplicamos un protocolo idéntico para todas.
Primero evaluar, después tratar
Antes de tocar, se evalúa. Revisamos el tipo de cirugía, el tiempo transcurrido, el estado de las heridas, la movilidad, la sensibilidad y las características del tejido zona por zona. Esa evaluación se repite en el tiempo, porque el tejido cambia y el plan tiene que cambiar con él. Cuándo comenzar el trabajo kinésico lo define siempre tu cirujano.
Herramientas que utilizamos
- Drenaje linfático manual. Técnica suave y sistematizada que busca ayudar a movilizar el líquido acumulado y acompañar el manejo de la inflamación. Es la técnica con mejor respaldo en cuanto a seguridad.
- Terapia manual y trabajo de tejido. Maniobras sobre las zonas endurecidas, buscando devolverles movilidad, dosificadas según la etapa de cicatrización.
- Ultrasonido terapéutico. Técnica complementaria, aplicada con parámetros definidos y según evaluación sobre las zonas que lo requieren. Como se explicó arriba, la evidencia disponible sobre su efecto en fibrosis es limitada.
- Radiofrecuencia y otras tecnologías. Se incorporan cuando la etapa del proceso y la indicación médica lo permiten, también como complemento y con la salvedad sobre la literatura ya señalada.
- Ejercicio terapéutico y educación. Movilidad, respiración, postura y pautas para la casa.
Ninguna de estas herramientas reemplaza a otra ni sirve por sí sola, y no comparamos su efectividad entre sí porque no existen estudios que permitan hacerlo. Qué corresponde en tu caso lo evalúa tu kinesióloga en la sesión, dentro de lo que haya indicado tu cirujano.
Las preguntas que más nos hacen
¿Tiene que doler para que sirva?
No. Circula esa idea y no se sostiene. Un trabajo excesivamente agresivo sobre un tejido inflamado puede aumentar la inflamación y volverse contraproducente. Es posible que sientas molestia en ciertas maniobras, y eso se conversa y se regula. El criterio para dosificar es clínico, no tu tolerancia al dolor.
¿Se va a ir del todo?
No podemos responderte eso, y desconfía de quien lo haga. El tejido sigue remodelándose durante meses y cada caso evoluciona distinto. Qué esperar en el tuyo es una conversación con tu cirujano, que conoce tu técnica quirúrgica y tu evolución.
¿Sirve empezar tarde?
La fase de remodelación se extiende por meses, así que llegar después del tercer mes no cierra la puerta. Lo que corresponde hacer en esa etapa es distinto, y por eso se evalúa antes de proponer un plan.
Lo práctico
- Usa la faja o prenda de compresión tal como te la indicó tu cirujano: ni menos horas, ni más apretada por tu cuenta.
- Mantén una buena hidratación y una alimentación que acompañe el proceso.
- Muévete dentro de lo autorizado y cambia de posición con frecuencia.
- Respeta los tiempos de reposo y de reintegro a la actividad física que te indicaron.
- No improvises masajes agresivos por tu cuenta ni dejes que te los hagan.
- Ante fiebre, dolor que va en aumento, enrojecimiento, calor local o secreción por las heridas, no esperes tu próxima sesión: contacta a tu cirujano o acude a un servicio de urgencia.
La fibrosis es una de las partes menos comprendidas y más angustiantes del post operatorio, y también una de las que menos evidencia sólida tiene detrás. Preferimos decírtelo con todas sus letras: podemos acompañarte, evaluarte periódicamente y trabajar el tejido con criterio, pero no podemos prometerte un resultado. Esa honestidad nos parece más útil que una certeza inventada.
Conversemos sobre tu recuperación
En Alfara Estética acompañamos recuperaciones post quirúrgicas en Antofagasta con un equipo de kinesiólogas. Puedes revisar nuestros planes de post operatorio o escribirnos por WhatsApp al +56 9 5816 4000 para coordinar una evaluación.
Sigue leyendo
- Adherencias post quirúrgicas
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- Cicatrices post quirúrgicas y kinesiología
Fuentes
- StatPearls, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. — Fases de la cicatrización
- American College of Surgeons — Recuperación después de una cirugía
- MedlinePlus — Cuidado de heridas quirúrgicas
- Superintendencia de Salud — Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud
Constanza González
Kinesióloga · Fundadora y Directora de Alfara Estética, Antofagasta
Última revisión: 4 de agosto de 2026
Este contenido es informativo y no reemplaza la indicación de tu cirujano ni la evaluación de una kinesióloga. Ante cualquier duda sobre tu recuperación, consulta con tu equipo tratante.