Presoterapia en la recuperación post quirúrgica — Alfara Estética, kinesiología en Antofagasta

Presoterapia en la recuperación post quirúrgica

La presoterapia es uno de esos tratamientos que suenan más complicados de lo que son. Si te la indicaron como parte de tu post operatorio, o la viste ofrecida en algún centro y quedaste con la duda, acá te explicamos qué hace, qué se ha demostrado y qué no, y cómo la usamos las kinesiólogas de Alfara Estética en Antofagasta.

Qué es y por qué debería funcionar

Es un equipo que aplica presión de aire controlada sobre el cuerpo a través de botas, fajas o mangas con cámaras internas. Esas cámaras se inflan y desinflan por tramos, siguiendo una secuencia programada, y generan una compresión rítmica e intermitente sobre los tejidos.

La idea detrás es parecida a la del drenaje linfático manual: acompañar un sistema que después de una cirugía suele quedar alterado por las incisiones, el reposo y la inflamación propia del proceso de reparación. La diferencia está en cómo se aplica esa presión: la presoterapia es mecánica, pareja y programable; el drenaje manual se ajusta zona por zona con criterio clínico.

¿Qué dice la evidencia?

Acá la presoterapia tiene algo que la mayoría de las técnicas del post operatorio estético no tiene: un ensayo aleatorizado a favor.

Un ensayo clínico aleatorizado con 43 mujeres operadas de lipoabdominoplastía comparó dos grupos durante cuatro semanas: uno usó solo la faja de compresión y el otro usó la faja más presoterapia tres veces por semana. El grupo que sumó presoterapia mostró mejores resultados en circunferencia abdominal y en satisfacción de las pacientes (ensayo aleatorizado).

Ahora, qué no demuestra ese ensayo, que es igual de importante. Es un solo estudio, con pocas pacientes, en un solo centro y en un solo tipo de cirugía. La hinchazón se midió con una huincha de medir, no con volúmetría. No hubo enmascaramiento: las pacientes sabían en qué grupo estaban, y eso pesa especialmente cuando uno de los desenlaces es cuán satisfecha se siente la persona. Extrapolarlo a una lipoescultura de otras zonas, a una mamoplastía o a una cirugía facial es un salto que la literatura no cubre.

Lo que sí está establecido es que este tipo de compresión es un procedimiento seguro y bien tolerado cuando se indica bien: la guía clínica alemana sobre compresión neumática intermitente señala que los efectos adversos ocurren de forma extremadamente infrecuente (guía). En la misma línea, una revisión Cochrane de seis ensayos aleatorizados sobre drenaje linfático en linfedema por cáncer de mama —una población distinta de la nuestra, conviene decirlo— concluyó que la técnica fue bien tolerada y segura en todos los ensayos (revisión Cochrane).

Lo que no sabemos. No sabemos cuánto dura el efecto una vez que terminas las sesiones: ningún estudio ha hecho seguimiento a mediano o largo plazo. No sabemos cuántas sesiones son las adecuadas, ni con qué presión, ni cada cuánto. Y no existe un ensayo que haya comparado la presoterapia con el drenaje manual, así que nadie —nosotras incluidas— está en posición de decirte que una sea mejor que la otra.

Y algo que casi nunca se dice desde un centro que cobra por esto: no hacer presoterapia es una opción perfectamente legítima. Con un solo ensayo pequeño a favor, si tu presupuesto es acotado o si tu cirujano no la considera necesaria en tu caso, no estás renunciando a nada demostrado. Preferimos decírtelo nosotras a que lo descubras después.

Qué rol cumple dentro de un post operatorio

Se usa dentro de un plan, no de forma aislada

Esta es la parte que más se confunde. La presoterapia no reemplaza la evaluación ni el trabajo manual, porque un equipo no evalúa: no distingue una zona que está tolerando bien de otra que está sensible, no sabe dónde quedaron las incisiones ni qué zonas indicó tu cirujano no comprimir.

Junto a ella conviven otras técnicas complementarias —ultrasonido, radiofrecuencia— que se aplican según evaluación y etapa. La evidencia disponible sobre ellas en el post operatorio estético también es limitada, y por eso se usan como parte de un plan y no como la promesa central de un tratamiento.

Suele aliviar la sensación de pesadez

Sobre todo en piernas, después de días de reposo relativo, muchas pacientes describen alivio y liviandad tras la sesión. Es una sensación referida por las pacientes, no un efecto estético ni un cambio en el resultado de tu cirugía: tiene que ver con la percepción de líquido acumulado propia de esta etapa.

Aporta constancia entre sesiones manuales

En etapas donde se busca un trabajo más frecuente, la presoterapia puede ayudar a mantener el estímulo sobre zonas amplias sin exigir tejidos que todavía están sensibles al trabajo manual.

Cuándo no corresponde aplicarla

La presoterapia no es para todas ni en cualquier momento. Hay situaciones en que está contraindicada o debe postergarse, y por eso corresponde que la indique y la supervise un profesional de la salud que te haya evaluado.

La guía clínica alemana de compresión neumática intermitente —que declara expresamente que su lista se basa en consenso de expertos y no en ensayos— señala como contraindicaciones absolutas, entre otras:

  • Trombosis, tromboflebitis extensa o sospecha de trombosis.
  • Infección cutánea aguda, como erisipela o flegmón.
  • Insuficiencia cardíaca descompensada.
  • Hipertensión arterial grave no controlada.
  • Síndrome compartimental.

A eso se suman, en el post operatorio, las heridas abiertas, los drenajes puestos y las zonas que tu cirujano indicó no comprimir.

Los manuales de los fabricantes de los equipos suelen agregar otras situaciones —enfermedad renal o hepática grave, procesos tumorales locales, embarazo— que no aparecen en la guía clínica. Las respetamos igual, porque el equipo se usa según su manual, pero corresponde decir de dónde viene cada restricción en vez de presentarlas todas como si fueran hallazgos de la literatura.

Esta lista no es un autodiagnóstico ni está completa, y no sirve para que decidas por tu cuenta si puedes o no. Quien define si puedes recibir presoterapia y desde cuándo es tu cirujano tratante, y nosotras trabajamos dentro de esa indicación.

Las dudas que más nos llegan

«¿Duele?»

No debería. Debe sentirse como un abrazo firme y rítmico. Si algo molesta, se baja la presión o se detiene: no hay ningún beneficio demostrado en aguantar, y aguantar tampoco acelera nada.

«¿Sirve si me operé de otra cosa que no sea abdomen?»

Honestamente, no lo sabemos. El único ensayo aleatorizado disponible es en lipoabdominoplastía. En otras cirugías la técnica se usa por razonamiento clínico y por tolerancia, no porque exista un estudio que lo respalde.

«¿Se pierde el efecto si dejo de ir?»

No hay estudios que hayan medido qué pasa después de terminar las sesiones, así que cualquiera que te asegure una respuesta a esto está yendo más allá de lo que se sabe.

«¿Reemplaza la faja?»

No. En el ensayo que mencionamos, los dos grupos usaron faja; la presoterapia se sumó encima. El uso de tu prenda lo define tu cirujano.

Cómo es una sesión, en concreto

  1. Evaluación previa. Revisamos tu cirugía, tus indicaciones, tus heridas y cómo llegaste ese día.
  2. Colocación de las prendas del equipo sobre la ropa o sobre una prenda desechable.
  3. Ajuste de la presión según tu tolerancia y tu etapa, no según un número fijo.
  4. Sesión, durante la cual te vamos preguntando cómo la sientes.
  5. Registro de cómo respondiste, para ajustar la próxima y para que tu cirujano pueda revisarlo.

La duración y la intensidad no son fijas. Una paciente que recién sale del alta no recibe lo mismo que una que lleva más tiempo de evolución, aunque se hayan operado de lo mismo.

Por qué importa quién opera el equipo

La presoterapia se ve simple: se ponen las botas y se aprieta un botón. Pero las decisiones que importan ocurren antes. Qué presión usar, qué zonas incluir, si corresponde aplicarla hoy o esperar, y si lo que estás describiendo es parte del proceso esperable o una señal para devolverte a control con tu cirujano.

En Alfara esas decisiones las toman kinesiólogas, profesionales de la salud con formación en anatomía, fisiología y manejo de tejidos. Eso es lo que permite integrar la presoterapia dentro de un plan en vez de ofrecerla como un servicio suelto.

Presoterapia y resultados: seamos honestas

La presoterapia es una herramienta de acompañamiento. No modela el cuerpo, no reduce grasa y no modifica un resultado quirúrgico. Cualquiera que te prometa lo contrario está vendiendo algo distinto de lo que la técnica hace y de lo que se ha estudiado.

Lo que sí puede aportar, dentro de un plan armado después de evaluarte, es acompañarte en una etapa incómoda con ajustes en cada sesión. Con la evidencia disponible hoy, eso es lo que corresponde ofrecer, y es lo que ofrecemos. Si más adelante aparecen mejores estudios, actualizaremos este artículo.

Conversemos sobre tu recuperación

Si quieres que tu post operatorio en Antofagasta lo lleven kinesiólogas, revisa nuestros planes de post operatorio o escríbenos por WhatsApp al +56 9 5816 4000. Te evaluamos y te decimos con claridad qué corresponde en tu etapa, incluso si eso significa decirte que esperes. Cuántas sesiones necesitas se define después de evaluarte, nunca antes.

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Fuentes


Constanza González, kinesióloga, fundadora y directora de Alfara Estética en Antofagasta

Constanza González
Kinesióloga · Fundadora y Directora de Alfara Estética, Antofagasta
Última revisión: 4 de agosto de 2026

Este contenido es informativo y no reemplaza la indicación de tu cirujano ni la evaluación de una kinesióloga. Ante cualquier duda sobre tu recuperación, consulta con tu equipo tratante.

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